Internet de las cosas

El Internet de las cosas o «IoT» por su nombre en inglés, es una tendencia que ha revolucionado a la industria en general. Más allá de tratarse de un cambio que avanza rápidamente, el IoT ha impactado distintos aspectos de nuestro día a día de manera paulatina. En la industria, propone una nueva forma de hacer las cosas, que tiene como consecuencia una automatización que produce fuertes ahorros con el tiempo.

Esta tendencia se basa en la comunicación entre objetos mediante el Internet, sin la necesidad de que una persona haga suceder la comunicación. Es decir, se trata de un sistema de dispositivos interrelacionados identificables, que tienen la capacidad de transferir datos a través de una red sin la necesidad de un humano o una computadora.

El Internet de las cosas y la cadena de suministro

La integración de dispositivos de IoT en empresas sin importar su giro, aporta mejoras a procesos y comunicación. Básicamente, estas integraciones facilitan la tarea de obtener información, transmitirla y procesarla, lo que genera un impacto positivo en flujos de trabajo. Esto ha transformado paulatinamente la forma en la vemos el trabajo en general. Ahora, gracias al Internet de las cosas, podemos modificar procesos y modelos de negocio involucrando tecnología que permita hacerlos más rentables.

Internet de las cosas

Sectores relacionados con logística, pueden beneficiarse el IoT a través de dispositivos inteligentes de rastreo y seguimiento de activos, así como sensores de todo tipo. Ahora es posible integrar sensores en los contenedores de carga para conocer la temperatura a la que se encuentra la mercancía, o identificar distintos parámetros.

Aunque las aplicaciones más conocidas son aquellas que se relacionan con activos como mercancía, transportes y maquinaria, es posible implementar tecnología del Internet de las cosas al capital humano. Ya existen soluciones que establecen una comunicación directa entre empresa y personal, aprovechando los dispositivos de uso común para tareas relacionadas con el trabajo, como los teléfonos inteligentes. Podemos esperar que, durante la próxima década, los dispositivos wearables, como las pulseras que utilizan los pacientes de un hospital, se vuelvan aún más populares y se adapten para integrarse a empresas industriales.

Impactos benéficos

Muchas veces los retos a los que se enfrenta toda empresa al integrar soluciones con IoT en sus procesos son grandes, sin embargo, los beneficios son mucho mayores a largo plazo. El cambio no es algo fácil, y menos aun cuando se involucran procesos de trabajo y personal. El incluir dispositivos inteligentes implica un ajuste en los procesos, sin embargo, entre mejor esté definido el objetivo a lograr o la problemática a resolver, el cambio será más sencillo.

Internet de las cosas

De entre los grandes beneficios destacan la automatización y ahorro de recursos. El contar con dispositivos que se comuniquen entre sí y entreguen la información ya procesada a una persona, elimina factores de riesgo en el proceso. Por ejemplo, canales de comunicación no seguros, mientras se reducen los tiempos que lleva el realizar estas tareas junto con los costos al necesitarse menos personal.

En definitiva, el aprovechar el Internet de las cosas para solucionar problemáticas dentro de una operación empresarial, puede convertirse en una ventaja. La transformación digital y su interrelación con el mundo físico ya es una realidad. Solo es cuestión de tiempo para que encontremos al Internet de las cosas dentro de todo, así que no queda más que esperar que las empresas decidan adaptarse para mantenerse a la vanguardia.

 

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